Ayuda para la Incontinencia Femenina

Millones de mujeres se sienten incapaces de controlar el flujo de orina como lo hacían antes. No hay una causa única y universal, pero la sensación de inseguridad es sin duda algo que tienen en común.

Con los tratamientos actuales, la mayoría de ellos no quirúrgicos, los urólogos pueden poner fin a esa sensación de inseguridad con el diagnóstico y tratamiento del problema. La incontinencia urinaria (IU) es más frecuente en las mujeres que en los hombres, sobre todo como resultado del embarazo, el parto, la menopausia y la anatomía del propio tracto urinario femenino. Sin embargo, ambos sexos pueden desarrollar fugas de orina debido a la lesión del nervio, la esclerosis múltiple, derrame cerebral y ciertas condiciones asociadas con el envejecimiento.

La incontinencia es un problema médico, y los urólogos son especialistas con soluciones. Hay diferentes tipos de IU, y es importante consultar a un médico para determinar la causa.

  • La vejiga hiperactiva es una condición que genera la necesidad de orinar con frecuencia. Impulsos nerviosos anormales pueden estar llegando al cerebro incluso cuando la vejiga no está llena.
  • La incontinencia de urgencia es la pérdida involuntaria de grandes cantidades de orina después de ganas repentinas de orinar. Por lo general es causada por señales nerviosas anormales que crean espasmos de la vejiga. Ciertos medicamentos y diuréticos pueden empeorar el problema, al igual que estados emocionales como la ansiedad. Enfermedades neurológicas también pueden dar lugar a este síntoma.
  • La incontinencia de esfuerzo es la pérdida que se produce cuando hay esfuerzo en la vejiga (estornudos, tos, ejercicio, reír, etc.), mientras que los músculos del suelo pélvico y los soportes de los alrededores se han debilitado. La cantidad de pérdida es generalmente pequeña.
  • La incontinencia mixta se refiere tanto a la incontinencia de esfuerzo y de urgencia juntas. Este es el tipo más común de IU en las mujeres.
    Otros tipos de IU son mucho menos comunes, y pueden estar relacionados a infecciones, obstrucciones, medicamentos, el deterioro cognitivo y la movilidad restringida.

El primer paso en el tratamiento de la IU femenina es un diagnóstico preciso. En general, esto comienza con una entrevista en el consultorio. La paciente puede recibir instrucciones para mantener un diario o un registro de los hábitos de orina y fugas en el hogar. Si este registro no sugiere claramente un diagnóstico, al menos indica qué pruebas son necesarias.

A continuación, el médico realizará un examen físico para cualquier condición médica tratable o bloqueo que causa la IU. Un debilitamiento del suelo pélvico puede conducir a una condición llamada prolapso, donde la vagina o la vejiga comienza a sobresalir fuera del cuerpo. Hay varias otras pruebas que se pueden hacer, incluyendo una prueba de esfuerzo de la vejiga, análisis de laboratorio, ultrasonido, urodinámica, y un examen cistoscopio con un tubo delgado y una pequeña cámara insertada suavemente en la uretra. El Dr. Alarcón y su personal son sensibles a las emociones asociadas con la IU y se esfuerzan por hacer que cada paciente se sienta cómodo. Cuando se ha determinado el origen correcto de la IU, los tratamientos adecuados se discuten con la paciente.