Las piedras de riñón y tratamiento dietético

Los cálculos renales se presentan con mayor frecuencia entre los 30-45 años de edad, y los hombres son tres veces más propensos a desarrollarlos que las mujeres. Las piedras son materia mineral sólida o semi-sólida que se forma en el tracto urinario. El tipo más común es cálculos de oxalato de calcio. (Todo el mundo forma cristales de oxalato de calcio, pero la mayoría de la gente simplemente los deshecha sin formación de cálculos.) La formación de cálculos es un proceso complejo, y todavía no se sabe exactamente por qué algunas personas son propensas a los cálculos renales.

Los cálculos renales se convierten en un problema cuando forman una obstrucción, bloqueando el drenaje del riñón. Cualquiera que haya experimentado esto sabe lo doloroso que puede ser, resultando en pérdida de días de trabajo o una visita a la sala de emergencias. Los cálculos renales son tratables. Sin embargo, los pacientes pueden tener cierto control sobre la prevención de ellos con la medicación adecuada y los cambios en sus hábitos alimenticios y de bebidas.

Ya que los cálculos de oxalato de calcio son los más prevalentes (hasta 90%), las siguientes sugerencias se aplican a este tipo, siempre que el paciente ha sido diagnosticado correctamente. La comprensión de cada caso por lo general implica un estudio profundo de orina que da la información al médico sobre el volumen de orina, calcio, sodio, citrato y ácido úrico, y otros factores importantes. Estos datos le permiten al médico recomendar estrategias de prevención adecuadas, y seguir el progreso a través de los estudios de seguimiento. El médico le ayudará al paciente a mejorar los factores que intervienen en la formación de cálculos, reduciendo así al mínimo la probabilidad de recurrencia.

En general, el médico querrá información sobre los patrones de comidas y bebidas típicas del paciente, y qué tan bien el cuerpo del paciente procesa (metaboliza) la ingesta de alimentos y bebidas. Hay dos tendencias dietéticas particulares que pueden contribuir a la concentración de minerales en la orina: la ingesta inadecuada de líquidos durante el día (deshidratación) y el exceso de sodio (sal) en la dieta. El segundo es un problema generalizado en el mundo actual de consumo de alimentos procesados ​​y comida rápida.

BEBER AL MENOS DOS LITROS DIARIOS DE FLUÍDOS, PREFERENTEMENTE AGUA PARA DISMINUIR LA SATURACIÓN DE LOS MINERALES EN LA ORINA.

Los pacientes con cálculos recurrentes pueden tener que acostumbrarse a levantarse a orinar durante la noche, ya que pueden orinar frecuente durante el día, pero puede haber aumento de la saturación de la orina durante la noche. Lo que es importante es la cantidad y la frecuencia de salida de la orina. Lo mejor es evitar el exceso de cafeína, bebidas azucaradas, té negro, jugo de pomelo y el jugo de manzana, ya que estos parecen contribuir a la formación de cálculos.

A pesar de que el tipo mas común de cálculo se denomina “oxalato de calcio,” esto no significa que el calcio en la dieta contribuye a la formación de piedras en el riñón. Por el contrario, la ingesta adecuada de calcio en la dieta se relaciona con un menor riesgo de cálculos renales. Estudios han demostrado que ingiriendo suficiente calcio, pero reduciendo el sodio y proteína animal ayudan a prevenir la formación de cálculos. Por otro lado, la reducción en los alimentos ricos en oxalatos puede ser benéfico. La lista incluye chocolate, nueces, frijoles, ruibarbo, espinaca, remolacha y té negro.

Estas son las recomendaciones generales, y pueden no ayudar a todas las personas que sufren de cálculos renales. Nunca se auto-diagnostique. Los urólogos se especializan en los trastornos del tracto urinario, incluyendo cálculos renales, y es importante hablar con un urólogo para determinar el problema y el mejor tratamiento.

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